Hola, pedazo de animales. ¿En que andan? ¿En auto? ¿A pie? ¿En Colectivo? ¿En patineta? ¿En Calesita?...Yo estoy acá, escribiendo esta columna como invitado de lujo en este extrasuperarchiespecial Fantabailes producido por Sunchine Estudios, una manga de giles que dice que hace historietas y cosas que tengan que ver con eso. La idea de este especial es que los infelices que fueron al evento al que hace honores lo recuerden de la pior manera, mientras que los que tuvieron la suerte de no poder asomar las narices por el Centro Municipal de Exposiciones de las Avenidas Figueroa Alcorta y Pueyrredón se enteren bien de cómo resultó ser la cosa.
Antes que nada quería decirle a los pastenacas que me escribieron por e-mail que yo no soy el gilastrún ese de Vegetal, así que si no van a escribir cosas sensatas ni se gasten, que los insultos me los paso por el orificio cloacal. Como lo que me escriben se supone que no es para publicarse en la revista los insultos no me sirven para un joraca.
Aclarado esto procedo con el relato que iba a realizarles. Eran casi la una de la tarde del día Sábado 16 de Diciembre del año 2000, año en el cual las computadoras no explotaron, los aviones no cayeron y no llovieron lagartijas de un cielo repleto de fuego iluminado por las luces de arbolitos de navidad falsificados por esclavos chinos en un taller de escuela primaria, cuando me apersono en las oficinas centrales de Sunchine Estudios y encuentro a los pibes saliendo de raje mientras terminaban de ponerse las medias, dibujar las últimas paginas del capítulo 3 de Sui géneris EvanGeniol, peinarse y desayunar con una taza de café con leche y dos porciones de pizza fría de la semana anterior. Entonces les pregunto: “¿A donde van, giles? ¿No laburamos hoy?” y me respondieron que iban a una convención de no se que carajo, que si bien no era ir a trabajar, teníamos que estar ahí de todos modos para seguir siendo considerados parte de los mejores científicos del medio de los comics. No se de donde carajo sacaron eso y no se por que mierda les di bola, pero resulta que terminé yendo con ellos a la mencionada convención.
Llegué ahí y a la entrada me dieron un papelito con el Increíble Ulk en la tapa, un tal Lu Forriño que decían que iba a estar ahí. Recorri la feria, pero estoy seguro que era demasiado grande, porque la mitad de las cosas anunciadas en ese papelito no las encontré en la convención, seguramente no tuve tiempo de recorrerla entera. Además perdí mucho tiempo porque me entretuve jodiendo a unos giles que andaban por los pasillos disfrazados de cualquier porquería. Hubo uno que andaba disfrazado de Sailor Moon que parece que no tolero demasiado mis jodas, porque cuando lo estaba bardeando me tiró una silla.
Y bueno, acá estoy, reponiéndome en el hospital de esguinces, fracturas y rajaduras Dr. Juan Ignacio Gambarotta, con más de 27 fracturas expuestas y apenas operado por decimoquinta vez de la cadera. Por suerte, todo salió bien, así que en un par de meses, cuando me saquen los yesos, lo agarro de nuevo al pibe este, y va a saber lo que es una silla voladora. Saludos desde el hospital.
miércoles, 3 de enero de 2007
Cuarta Colucna Evangeniolistica (Inédita)
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2 comentarios:
Hola Señor Pepe,
Desde hoy verá mis comentarios aquí debido a que ya soy su fan.
Veo que su reloj está un poco atrasado, esa convención fue hace ya seis años!! (se quedó congelado todo este tiempo como le pasó al pobre chico de Futurama?) En fin, usted debió de hablar de la MegaRcomics 2006, esá sí que fue una convención!! si hasta vino la tele y todo!!
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